Ya es tarde/temprano pero no puedo dormir porque hay mucho ruido.
No me deja dormir el mismo caos del cuál regularmente soy espectador y juez, en el sentido más simple.
Ahora mismo no sé qué haría si Fito Paez no hubiese madurado para regalarme su acústico homónimo, donde platica uno de mis hubieras favoritos, la ficción que me hace feliz.
Sus músicas me cuentan que algunas cosas están en su preciso lugar (queda excluído el presente).
Parece que un día más bajo el cielo es sólo eso. Pero como me creo un positivista posmoderno, no me lo creo en absoluto.
Lo creo, pero aún me cuesta asumir que las cosas que uno termina amando más intensamente son producto de decidir el error antes que la incertidumbre.
No es más que ruido al amanecer y sin dormir.
Vinni Pukh
Hace 4 horas


