Reiterada ya la autoconciencia hacia el infinito, sólo la creencia se acerca al germen de la verdad. Ese es el único objeto por lo que vale creer. Creer para luego saber (o creer que se sabe, que luego es difícil saber [y así sucesivamente...]).
ESTE SABADO MI COLUMNA
Hace 15 horas


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